miércoles, 15 de abril de 2009

Maraton del mar muerto 2ª parte


Correr en un infierno
El Mar Muerto ha visto nacer a la civilización que, con el paso de los años, se ha convertido en lo que somos hoy en día. Maratón del Mar Muerto.

Amman 3:30 de la mañana ring ring!! empiezan a sonar los despertadores y el teléfono de la habitación, ¡por dios si me acabo de acostar! Miro por la ventana y la ciudad duerme, no se ve casi ningún coche circular por las calles. En la puerta del hotel al servicio de seguridad se les ve atentos y siempre acompañados de sus ametralladoras ligeras. Cuando logro despertarme, me pego una ducha rápida y me visto con la ropa de correr que había dejado la noche anterior preparada en una silla de la amplia suite presidencial que nos habían dado.

Tras los preparativos y la visita al baño subimos entre bostezos a desayunar, el lugar no era el mismo de otras ocasiones esta mañana lo habían preparado en una pequeña sala cerca del comedor. Había café te leche etc y bollos rellenos de especias que toman ellos, cojo una manzana y me la tomo al igual que un café completamente helado, cojo dos bollos y a duras penas los como también.

Ya se respira nerviosismo en la gente del grupo y poco a poco las personas abandona el salón en dirección a las habitaciones para recoger los últimos trastos. Bajamos las maletas al bus y las metemos en el autocar, subimos y comienza el acercamiento hacia la zona de salida.




Colegio Filadelphia 5:00 A.M Al acercarnos al lugar las sirenas de la policía destacan en la oscuridad de la noche, la guía nos advierte de que en el tramo final hay unas cuestas que nadie conocemos pero que dejan serias consecuencias en las piernas, nos habla por el micrófono de las experiencias de otros grupos y al fin nos paramos en un callejón, fotos en el bus, abajo del bus al lado del bus etc.

Pasamos al patio del colegio y encontramos una multitud de chicos y chicas jóvenes dejando sus bolsas. Allí no se ve ambiente de maratón serio, mas parece una carrera escolar. Los organizadores bocean las diferentes categóricas en las que se distribuye la carrera y poco a poco todos se van montando en unos pequeños buses escolares de color amarillo y bancos corridos. Nosotros estamos tranquilos y vemos a la gente como se desplaza de un lado al otro del patio.

Al intentar tomar el bus alguien nos dice que la bolsa hay que dejarla allí y que a la línea de salida hay que ir en ropa corta con la que vayamos a correr, tíos esto es una coña ¿1,30 en pantalón corto? Pues si
En el bus los árabes hablan entre ellos y discuten con la policía ya que el conductor quería dejar a una atleta de la ultra en su línea pero le impedían el paso. Al fin no se pusieron de acuerdo y entre chillidos nos fuimos por otro lado. Dejamos a la corredora en su sitio y seguimos hasta nuestra línea.

Al bajar del bus un fotógrafo, creo que de la organización nos hace una foto a cada uno y luego una a todo el grupo, son las 6:00 A.M.

Pensamos que ya queda poco pero allí no se ve calentar a nadie, no hay casi corredores apenas unos 80 atletas mal contados, destaca entre todos dos chicas una cubierta por completo con la típica gabardina árabe, pañuelo a la cabeza, gorra, Camel back y zapas y otra chica joven con mallas largas, camiseta larga, guantes y velo en la cabeza ¿serán capaces de llegar a meta?

La anécdota de la báscula ya os la he contado pero fue de coña, toda la peña pesándose y burlándose unos de otros.

Dan las 6:30 hora prevista para la salida y allí no se mueve ni un alma, de un par de camiones que había cerca bajan unos 40 soldados más o menos que se sitúan en la salida, pensamos que ya falta poco, pues no, se sigue esperando a alguien que no llega.

A las 6:58 A.M. llega un coche del que baja un hombre que manda poner el arco en otra posición, lleva una bandera roja en la mano y suponemos que dará la salida.

Ya os he contado que estamos en medio de una autopista de doble sentido con dos carriles a cada lado. Por los carriles contrarios circulan ya coches en ambos sentidos y en un momento determinado se oye un golpe y un reventón, es un paisano que se ha entretenido mirando al grupo de corredores y ha chocado contra la valla de separación, risas y comentarios y a las 7:05 al fin se da la salida.

Sin apretones se coloca la carrera y se sube el primer km. Vemos que empiezan a contar los kms al revés.

El grupo de cinco españoles de la Panda del muro sale junto pero al paso del 1 Carlos (el morito) tira y se marcha cómodamente, le siguen Antonio y Raúl que le acompañan unos kms aunque a unos metros de distancia. Cayetano y yo habíamos hablado de hacer la carrera juntos y entrar en meta a la vez, a no de de lesión de alguno, por lo que vamos cómodamente dejando pasar los Kms, hablamos del perfil, de que se nos están cargando los gemelos por la bajada y por el peralte de la carretera y de que esto hace que en cada curva cambiemos la trayectoria y busquemos la parte más recta y más cómoda para nuestras piernas.

Veo que Cayetano va muy suelto y cada vez que un coche al pasar nos anima o que un policía nos levanta el pulgar en señal de ánimo, se acelera y tengo que recordarle que podemos petar en la segunda parte si no somos cautos. El insiste en que debemos aprovechar los kms de bajada para luego compensarlos con los de sufrimiento del final. Insisto en que esa táctica es completamente equivocada pero soy incapaz de pararlo. Hablamos de que ir solos sería un suicidio pero para mí el ritmo que llevamos garantiza un golpe frontal contra el muro.

Van pasando los kms y la bajada continúa, cuando de vez en cuando se suaviza algo lo agradecemos y eso nos anima aun vamos bien, mejor él que yo pero decido continuar juntos.

La media la pasamos en ritmo casi de media creo que 1:41:00 mas o menos osea casi 6 minutos mas rápido de mis previsiones, hablamos del tema y le pido que me deje ir un paso por delante, lo intenta pero siempre me pasa. Mi cabeza calcula y calcula y solo me vienen pensamientos negativos ya que se que aunque estemos en bajada cuando lleguemos al llano nos pasará lo mismo que en la carrera de Cuenca que las piernas se nos bloquearán.

Desde la media logro poner un ritmo más acorde con lo previsto por mi y vamos raspando los 5 minutos por km con una finalidad que es pasar los 30 en 2 horas y 30 minutos, pero es imposible llevamos demasiado adelanto y el ir pasando corredores o algo así de la media nos impide regular bien. Cada vez que Cayetano ve un corredor delante se lanza tras él, le hablo, le mentalizo pero nada no sirve.

Asumo que nos la daremos y en eso aparece en el horizonte nebuloso la figura de un corredor vestido de azul y con medias altas, es Raul, Cayetano se ceba y en poco menos de 1 Km le alcanzamos estamos en el km 30 y la marca es de 2:25:08, SUICIDIO.

Nos ponemos a la altura de Raul, le animamos y nos comenta que se ha confundido de táctica y va muy atrancado, le ofrecemos nuestro ritmo de 5,15 y nos dice que imposible, decide sufrir en solitario el calvario que se avecina. Son las 9,30 AM y hace un calor de mil demonios, estamos bajo el nivel del mar en una olla donde el sol y la humedad es de justicia. Bebemos agua en cada avituallamiento pero nada nos sacia la sequedad de la boca. Esto es el preludio de la presencia del Beduino del mazo, si, si aquí está. Esquivamos sus golpes no sin dificultad pero él lo sigue intentando y al final seguro que nos dará.

Por el km 34 nuestro ritmos es ya cansino 5, 38, se ve al fondo y en alto la silueta del hotel y centro termal donde está situada la llegada, del asfalto salen espejismos como los del desierto, la temperatura sube y sube, pasamos por un chek points con soldados a la sombra de unos toldos que nos miran con admiración. El llano se alterna con ligeras subidas como nos había dicho nuestra guía ¡Qué razón tenías Pilarmente! Y nosotros no te creímos.

Cayetano ha comido un plátano en el avituallamiento anterior y va con mucha necesidad de agua, pero acabamos de pasar un punto y hasta el siguiente quedan 3 km, imposible aguantar.

Pasamos a corredores de la media y del 10.000 que van andando en grupos, a una chica Cayetano poco menos que la quita de las manos la botella que lleva, da un trago y me ofrece, le digo que no puedo beber por mi alergia al plátano y es entonces cuando la termina del todo. Le comento que la acaba de jugar una mala pasada a la pobre chica ya que para ella al ritmo que va el siguiente punto está a unos 30 minutos.

Del Km 38 al 41 el Beduino atiza y atiza golpes, paramos aun más el ritmo pero de nada nos sirve el calor es intensísimo y las piernas ya no funcionan van poco menos que como tablas. Necesito urgentemente agua y no se ve el punto de bebidas, solamente hay un punto de control de la organización pero sin bebida. Les miro y les chillo con toda mis ganas entre los golpes del Beduino ¡I need wáter!. Es entonces cuando llega la figura del buen samaritano, sale del coche un chico se dirige a una nevera de playa que tienen a la sombra y saca la bebida mas maravillosa jamás tomada por mi ¡una botella de 1,5 litro de agua FRIA! La cojo bebo dos tragos y se la paso a Cayetano que hace lo mismo (GRACIAS AMIGO nos has salvado).

Faltando poco menos de 1,5 km se presenta Carlos un compañero de viaje, se sitúa a nuestro lado y nos va dando charla y ánimos nos comenta la llegada de los otros compañeros que ya han finalizado la carrera y nos entretiene en la última dura subida.

Allí a lo lejos aparece la figura de mi chica que salta y nos anima a nuestro paso ya no queda nada, miro el reloj y calculo entrar en 3:36:00.

Solo nos faltan apenas 195 metros de gloria, pero es aquí donde de pronto el Beduino atiza de lleno a mi compañero y lo para, no puede más tiene los bíceps femorales como dos botijos y los gemelos subidos, es imposible seguir. ¡Yolo no puedo, pero no me dejes ahora tío, en otras circunstancias, ya me conocéis hubiera sacado la toledana y ¡hasta dentro! Pero no podía hacérselo aquí, me tiro al suelo le levanto las puntas de los pies e intento animarle para que continúe al menos caminado, le chillo, le animo y le animo y al fin logro que se ponga en marcha y entramos en la recta de llegada voy un paso por delante de él que apenas si puede levantar las piernas. A falta de 50 metros le cojo el brazo y se lo alzo y juntos entramos en meta, hemos invertido en 195 metros 4:09 pero ¡LO HEMOS CONSEGUIDO 3 horas 38 minutos 05 segundos! Objetivo cumplido dos maratones en continente diferente en dos meses por debajo de 3:40.

Tras la meta vuelve la desorganización, no aparecen las bolsa no hay agua etc Pero eso ya no importa. Tras la llegada recogida de bolsas, comentario de la jugada, fotos y horas de relax total en las orillas del mar muerto.


NOS ESPERA EL PRÓXIMO MARATON ¿DONDE SERÁ?

Así sucedió todo.
PD.- Gracias por vuestro apoyo en todos los entrenos y por vuestra paciencia, me gustaría que en el próximo compartiéramos esta vivencias u otras parecidas, pero cuidado que lo mismo en el próximo no me paro jajajajaja.

1 comentario:

Guille dijo...

¡Enhorabuena por esperar a tu compañero!, ¡sorprendente!
Y enhorabuena también por hacer dos maratones aldededor de 3:30, ¡ya me gustaría a mi!